Con gran audiencia se desarrolló el Conversatorio: El amor y la disparidad de los sexos

El pasado miércoles y a través de nuestras redes sociales, se llevó a cabo un espacio de conversación entre destacadas psicoanalistas latinoamericanas: el amor y la disparidad de los sexos.

En la actividad, contamos con la participación de la presidenta de la X ENAPOL y miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) Lizbeth Ahumada, el director de NEL Santiago, Carlos García, la psicoanalista de la AMP, Rosa Lagos, la psicóloga del Colectivo Inconsciente y Género, Denisse Godoy junto a la directora de la Escuela de Psicología PUCV, Marcela González.

El encuentro tuvo una variada y grata conversación entorno al amor. Un tópico que este año será el protagonista del X Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana (ENAPOL) que se desarrollará el próximo 9 y 10 de octubre, transmitido por NEL Santiago para 38 ciudades de Latinoamérica.

Durante el espacio, la directora de nuestra Escuela, Marcela González afirmó que “esta conversación se enmarca en el tema que será tratado en el próximo ENAPOL, algo que nos convoca y que es incierto, causa problemas, a veces dichas y desdichas- El tema del amor es algo que hemos abordado en el Colectivo Inconsciente y Género desde hace algunos años. Es un tópico que reúne el psicoanálisis y el feminismo, algo que sin duda, produce encuentros y desencuentros”.

¿Qué es el nuevo amor?

Para Lizbeth Ahumada “La novedad realmente es una dimensión, una experiencia que solo puede ser testimoniada por alguien. Es el sujeto quien realmente puede otorgar la experiencia de lo nuevo en el amor. Nuestro interés es indagar los diferentes aspectos para alguien de lo novedoso, diferenciándolo del empuje a la novedad de la época. Es decir, tratamos de entender que no es lo mismo el empuje de nuevas maneras de enlazarse, con la experiencia única y singular para alguien de una verdadera forma, geniuna, de relacionarse con otro por las vías del amor. Es un interés y a demás, es la única promesa del psicoanálisis de orientación lacaniana”, puntualizó.

Rosa Lagos, por su parte, agregó que “en el psicoanálisis podemos investigar que es lo que se cree en el amor romántico, qué podemos hacer uno, de un dos, hablar de la ‘media naranja’, que con esa fantasía podemos hacer uno del dos. Cuando en realidad eso siempre tiene problemas, porque no se puede encontrar, debido a la disparidad de los sexos, de la no complementariedad por estructura entre el amante y el amado; Podemos localizar el drama del amor, que lo que le falta a uno, no es lo que el otro tiene. La posibilidad de la fusión no se hace posible”, apuntó.

No complementariedad

En la conversación, la directora de nuestra Escuela hizo hincapié en un tópico que ha sido tratado en el último tiempo: ¿cómo vivir sin sufrimiento las relaciones si no existe la complementariedad?, ¿es posible el no sufrimiento ligado al amor?

Ante ello, la experta psicoanalista, Rosa Lagos, concuerda que la naturaleza misma del amor se abre a otro: ”Es el puente que abre siempre al otro. Es por ello que Freud encontró al amor como la base misma del lazo social; el amor viene a suplir las formas solitarias, como una primera realidad de los individuos. Es el amor el que introduce la otredad, la búsqueda”.

En el mismo punto, la psicoanalista, Lizbeth Ahumada señaló que “una vez ubicada esa naturaleza tendríamos que preguntarnos: relacionarnos con otro, ¿qué implica? El encuentro, el hallazgo de cierta novedad, la percepción de la rareza del otro además de la propia, también la relación con el otro, implica una confrontación con esa distancia, respecto a esa realidad psíquica de cada quien. Es decir, que el otro impone una realidad diversa, a la realidad de la mismidad del individuo, lo cual implica sufrimiento”.

Pero, ¿qué es el sufrimiento? La especialista continuó afirmando que “el psicoanálisis encuentra una constante en el ser humano: el sujeto no requiere la presencia de otro y si la busca es, para en cierto punto, sufrir. Añadimos al sufrimiento que genera la vida misma, añadimos nuestra miseria de la neurosis. El psicoanálisis busca no añadir a la miseria inherente a la vida, la miseria de nuestra neurosis. Tratar de responder a la vida, de una manera no tan sufriente”, puntualizaron.

Para Marcela González “La paradoja que constituye el sufrimiento para el ser hablante, de la imposibilidad de ser un catálogo universal, es una aspiración idealista de poder tener un protocolo para tratar de controlar, predecir y entender aquellos aspectos opacos de nuestras relaciones, en el amor sobre todo, en lo que no entendemos, lo que nos provoca angustia, incomodidad, algo que nos asegure, que nos quite la incertidumbre con respecto a nosotras mismas. Qué deseamos, cómo lo sentimos, todo para tener certezas”.

En el caso de Lizbeth Ahumada “no hay protocolo que aspire a lo universal. Cuando hacemos de ese universal la felicidad, el problema es que no escuchamos que cuando alguien objeta la normalidad, diciendo ‘sufro a pesar de ser parecido a todos, pero sufro’, nos indica que esa normalidad no significa felicidad. No significa ganas y ánimo de vivir para un sujeto. Para el psicoanálisis la felicidad no tiene vinculación con la normalidad. Es objetada para cada sujeto”.

Tras finalizar el encuentro, las especialistas contestaron preguntas del público asistente con respecto a las relaciones, dependencias, uso de nuevas tecnologías para encontrar pareja.

Revisa toda la conversación, en el siguiente video.