René Squella y los aportes de la Psicología Socioambiental

René Squella es ex-alumno de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, pertenece a la generación del 96’ y egresó el año 2000 de la carrera. Actualmente trabaja en la Oficina Municipal de Intermediación Laboral (OMIL) de Olmué, ejecutando el plan de modernización de dicha repartición Municipal y es voluntario de la Radio Placeres de Valparaíso.

El próximo año regresará a la Escuela de Psicología, pero esta vez como profesor a impartir el optativo de Psicología Socioambiental. Conversamos con René sobre sus actuales proyectos, sus recuerdos de la Escuela y los desafíos que implica volver como académico.

¿En qué consisten tus trabajos actuales en la OMIL de Olmué y Radio Placeres?

En la OMIL de Olmué mi labor es llevar a cabo la modernización de la oficina, es decir, elaborar un plan de acción que permita responder de manera más rápida y mejor a las necesidades de la comuna en relación a la empleabilidad de la población. En Radio Placeres, mi labor es pensar, ejecutar y evaluar colectivamente el trabajo en redes que se realiza en el medio de comunicación comunitario.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por la Escuela de Psicología?

Amigos, libros, verde, deporte y profesores que entregaban sus conocimientos para que nosotros los pusiéramos en práctica en trabajos de cátedra, o los pensáramos en alguna prueba. Una biblioteca de lujo.

¿Recuerdas algún profesor que te haya marcado en tu paso por la Escuela de Psicología?

Recuerdo a dos profesores con especial cariño: a Domingo Asún, principal formador que he tenido, viejo huraño, pero siempre presente, no sólo un profe, un luchador social. Él guió mi Tesis y participé de su grupo de ayudantes por años hasta irme a trabajar a Rep. Dominicana. También Luis Bertoglia, ya fallecido. Persona cálida que daba la cátedra de Psicología Social. Si después caí en lo comunitario de Domingo, fue responsabilidad de Bertoglia.

¿Cuáles fueron las principales herramientas que te brindó la Escuela de Psicología para desempeñarte hoy en el campo laboral?

La curiosidad en la búsqueda y creación constante de respuestas a los problemas, la capacidad de planificación estratégica que considere el contexto histórico y cultural que se vive. Una motivación constante para emprender desafíos y aprendizaje nuevos. La humildad para entender que uno facilita ciertos procesos para que las personas, familias, comunidades u organizaciones mejoren su calidad de vida, su estado de bienestar, uno tiene que apostar a ser prescindible. El trabajo en equipo y la capacidad de liderazgo.

¿Qué consejos les darías a los jóvenes que están ingresando a la Escuela de Psicología?

Que no esperen que les entreguen todos los conocimientos, que los busquen en los libros, en las conversaciones, en la realidad. Que estrechen lazos con otras escuelas de la Universidad y también con otras universidades para desarrollar acciones y reflexiones. Que pongan a disposición de la sociedad civil sus nuevas herramientas de trabajo y que no solo lucren con ellas.

¿Qué se siente volver a la Escuela de Psicología, pero como profesor?

Un importante desafío y una interesante responsabilidad. Participar en el proceso de formación de las nuevas generaciones de psicólogos es una alegría y se quiere hacer de la mejor manera posible, y personalmente esa mejor manera, estoy seguro que es incentivando una participación activa del estudiante en el desarrollo del aprendizaje y el descubrimiento de la psicología desde lo socioambiental.

¿De qué se trata el optativo que darás el próximo semestre?

Versa sobre como el medioambiente natural y artificial incide en la calidad de vida de una persona, familia y comunidad. Se aproxima a la relación e interacción que se tiene con el hábitat en el que se desarrolla la vida. Analiza los conflictos socioambientales existentes y plantea junto a las personas y comunidades caminos de acción que mejoren el bienestar subjetivo y objetivo de los propios.

¿Cómo surge la idea de realizar este optativo?

Año a año se van multiplicando los problemas que enfrentan a las comunidades con empresas y gobiernos en relación a un territorio y medioambiente determinado. Estos conflictos, han tenido una fuerte incidencia en la salud física y mental de la población, sociedades que intentan ser parte activa en la búsqueda de una solución ante la incapacidad del Mercado y del Estado de satisfacer sus necesidades elementales. Ahí, entra la Psicología Socioambiental a tomar posiciones en la educación, en la participación, en el aportar a la construcción de espacios de convivencia y encuentro.